Violencia contra la mujer es cualquier acción o conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como privado. (Convención de Belém do Pará, 1994)
La violencia hacia la mujer siempre es una forma de ejercicio del poder, mediante el empleo de la fuerza física, psicológica, económica, sexual, etc.
La violencia se usa para castigar y hacerse obedecer, para imponer el poder de quien manda, y establece un modelo de conducta donde reina el abuso y el temor.
La violencia influye de manera determinante en los sentimientos de amor propio, autonomía y capacidad de sentir, pensar y actuar con independencia.
Las consecuencias de la violencia contra la mujer abarcan todos los aspectos de su vida y la de sus hijos. Afecta también al conjunto de la sociedad.